Participación y Diálogo en la Educación III

La participación de los padres a partir de la LODE

Aunque la LODE reconoce, al igual que la LOECE, el derecho de los padres a crear APAs. no les permite ser el canal para acceder al Consejo Escolar del centro, lo que es una grave contradicción, que debería ser subsanada en el menor plazo de tiempo posible. En cambio, las Federaciones y Confederaciones de APAs son el cauce para acceder a los Consejos Territoriales en sus diferentes ámbitos y al Consejo Escolar del Estado. Las funciones de las APAs tal como las define el art. 5.2. de la LODE son estas: «asistir a los padres o tutores sobre todo aquello que concierne a la educación de sus hijos o pupilos», «colaborar en las actividades educativas de los centros» y «promover la participación de los padres de alumnos en la gestión del centro».

Hay sectores educativos que piensan que las APAs son entidades cuya única misión es la organización de actividades extraescolares. Más

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Participación y Diálogo en la educación II

Como decíamos en la primera parte de este artículo, el derecho a participar en la sociedad es como la conquista del resto de los derechos a lo largo de la historia, hay que ganárselo, es una lucha. Pero, si como hemos dicho es posible una gestión participativa y un control democrático de los centros escolares, esta debe materializarse en tres niveles.

El primer nivel es la relación padres-educadores, que debe ser muy fructífera y hay una excelente oportunidad de materializarlo a través del tutor o tutores. No hay que esperar a que el alumno/a tenga necesidades educativas especiales o que haya agotado todos sus recursos didácticos antes de empezar el diálogo padres/madres y profesores/as para solicitar o dar orientaciones y hacer un seguimiento más cercano. Más

La gestión de conflictos de convivencia en los Centros Educativos Residenciales IV

Propuestas pedagógicas para la intervención (Estrategias para la resolución de conflictos de convivencia).

La educación permite dotar de recursos y habilidades sociales para afrontar los problemas cotidianos de una manera efectiva. Un buen recurso educativo es aquel que permite aprender técnicas adecuadas para resolver problemas concretos, así como ser un elemento fundamental para el aprendizaje tanto personal como colectivo, y el desarrollo de propuestas para la gestión positiva del conflicto.

En este apartado no se trata de ofrecer todo un recetario de actividades para que el profesor educador las aplique en su Residencia, pues las situaciones de conflictividad escolar varían según las características del centro escolar, según el nivel educativo y según las características propias del grupo de alumnos-as de la Residencia y el clima establecido. En definitiva, son las características personales y situacionales del colectivo de alumnos-as las que van a determinar la selección y concreción de actividades. Además, las necesidades son distintas según la realidad escolar, por eso los materiales didácticos que elabora un profesor educador se quedan obsoletos en breve, siendo poco útiles para grupos posteriores. Por otro lado, la elaboración de materiales didácticos para el desarrollo de algunas de las líneas de trabajo que se recogen a continuación no supone una tarea difícil o complicada para l@s profesores-as educadores-as, ya que ellos son los que mejor conocen a sus alumn@s y además, disponen de la creatividad suficiente como para poder echar mano de la cantidad de recursos y opciones que en la vida diaria se le ofrecen y adaptarlos para trabajarlos en con ellos-as en la Residencia. Más

La gestión de conflictos de convivencia en los Centros Educativos Residenciales III

Conflictos y conductas disruptivas en la Residencia

 

Tipos de conflictos

Maltrato físico
– Amenazar físicamente. 

– Pegar.

– Esconder cosas.

– Romper cosas.

– Robar cosas.

Maltrato verbal
– Insultar. 

– Poner motes o apodos.

– Hablar mal de alguien.

Mixto (físico y verbal)
– Amenazar con el fin de intimidar. 

– Obligar a hacer cosas con amenazas.

Exclusión social
– Ignorar a alguien. 

– No dejar a alguien participar en una actividad.

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La gestión de conflictos de convivencia en los Centros Educativos Residenciales II

Aula Cheste

La violencia y los conflictos de convivencia.

Se tiende a confundir los conflictos en las Residencias con las conductas violentas. Se habla de violencia de un modo indiscriminado cuando sólo estamos ante conflictos que, aun rompiendo el clima normal de la clase o del centro, no presentan manifestaciones que lesionen física o psíquicamente a profesores-as educadores-as y alumnos-as. La violencia conlleva el maltrato físico o verbal, la exclusión o marginación del agredido y supone una perversión de las relaciones entre iguales, al desaparecer el carácter horizontal de la interacción, es decir, la relación de igualdad, que es sustituida por una relación jerárquica de dominación-sumisión entre el agresor y la víctima (Informe del Defensor del Pueblo sobre la violencia escolar 1999).

La violencia puede entenderse como “un acto o una actitud basada directa o indirectamente en un uso abusivo de la fuerza o del poder, una falta de respeto intencional o no y percibida por el otro como un atentado a su persona, su integridad física, psíquica, social, cultural, un atentado a su seguridad o a su sentimiento de seguridad (Lebailly, 2001, en Conflicto en las Residencias, Ortega y otros, 2003).

La violencia siempre genera un estado de ansiedad e inseguridad, incluso a veces cuadros depresivos que dificultan gravemente la actividad de enseñanza y aprendizaje en quienes la padecen. Más

La gestión de conflictos de convivencia en los Centros Educativos Residenciales I

Una de las principales preocupaciones de los profesores-as educadores-as en las instituciones escolares han sido, y son, las cuestiones relacionadas con la indisciplina escolar. Por eso, el profesor educador ha dedicado y dedica mucho esfuerzo y energía para velar por el cumplimiento de unas normas, por el mantenimiento de un clima adecuado de convivencia, por hacerse respetar, etc. En definitiva, los profesores educadores tratan de gozar de la autoridad suficiente para poder garantizar un buen funcionamiento de la Residencia, poder controlar el comportamiento de sus alumnos y conseguir que éstos les obedezcan, en el amplio sentido de la palabra. Probablemente nos equivoquemos, como proclama Puig Rovira (1997) al desear que nuestras Residencias sean una balsa de aceite y todo se encuentre bajo control, pues la ausencia de conflicto puede ser señal de estancamiento e incluso regresión, ya que todo cambio implica necesariamente pasar por una situación de conflictividad.

Residencia Fresno (Cheste)

Los teóricos de la educación reconocen que el modelo del docente autoritario en las Residencias conlleva a una situación inadecuada para garantizar el buen aprendizaje y desarrollo personal, social y emotivo de los alumnos, pues “los tradicionales esquemas de enseñanza, concebidos desde la perspectiva del docente, están saturados de relaciones autoritarias e inflexibles y descontextualizadas de los acontecimientos sociales, económicos y políticos.” (Uribe, Castañeda y Morales, 1999, 22). A pesar de todo, son muchas las escuelas que todavía funcionan desde la pedagogía tradicional, manteniendo estos modelos obsoletos, anticuados para las características socio-culturales del presente, contribuyendo de este modo a generar en los escolares: descontento, desmotivación, aburrimiento, alejamiento de la realidad escolar, rebeldía, rechazo hacia las normas escolares, etc. todo esto depara a su vez en un aumento de las situaciones disruptivas y de violencia en la escuela. Más